Por Sergio Augusto Sánchez «Acallar al oráculo no significa impedir el destino. Al parecer la muerte ya está en la sala y debe cobrarse una vida. La que sea.»
Por Sergio Augusto Sánchez «Se le veía tranquilo con sus ojos grises abiertos y fijos en el techo. Barbado y de pelo largo, parecía una especie de Jesucristo veinte años después de los 33»