Debes meter toda tu vida en cajas de cartón y mudarte. Abres
la puerta de la habitación, exploras con una mirada el espacio, tus cosas, el
polvo sobre esas cosas, y la capacidad que tiene tu desorden para romper con
todas las leyes de la física. “Me encantan los trasteos”, hay gente tonta que
se atreve a afirmarlo con toda naturalidad.
Hace muy poco le vimos en el video de Lazarus. Levantándose de la cama y caminando a ciegas. Bowie una vez más. Un nuevo álbum, un nuevo sonido, un planteamiento estético completo en esa Blackstar en la que exorcizó todos los padecimientos del cáncer que le quitó la vida. Bowie, David Bowie, el de siempre porque ni siquiera parecía estar más viejo.