domingo, 17 de noviembre de 2013

Espacio y Tiempo*


Por Sergio Augusto Sánchez


Despertó del sueño programado y le fue difícil ubicarse en tiempo y espacio; el gas tranquilizante le ayudó a no entrar en pánico. Controló la respiración hasta que se sintió seguro y pudo activar la puerta de su sarcófago; el cristal se deslizó con un ruido hidráulico. Dio un paso afuera y se desmayó porque no soportó el dolor de sus músculos entumecidos por la siesta de cien años en el conteo normal del tiempo solar.